sábado, 14 de noviembre de 2015

¿Merezco ser acosada por dedicarme al trabajo sexual? por Amarna Miller.

Llevo tiempo dándole vueltas a este asunto, ya que llega un momento en que resulta totalmente insoportable tener que aguantar ciertas llamadas, ciertos mails y ciertos comentarios en mi blog o twitter. 
El trabajo sexual es como bien dice su nombre, un trabajo que merece ser respetado, y las trabajadoras que lo ejercemos somos personas que no tenemos por que aguantar faltas de respeto de tal calibre.
Mi trabajo es tener citas agradables con personas educadas y respetuosas, no recibir mensajes, llamadas o fotos absurdas y de mal gusto.

Aquí dejo un grandioso texto de Amarna Miller, que habla sobre el tema.


¿Merezco ser acosada por dedicarme al trabajo sexual?

A veces al público se le olvida que detrás del maquillaje y los trajes de rejilla fosforescentes hay una chica de verdad. Que esa mujer que estás viendo en pantalla no es un cuerpo insaciable, siempre dispuesta a follar con el primero que se cruza con ella. Siempre abierta de piernas sin pensar en otra cosa que en sexo.
Y sobre todo, al público se le olvida que esa chica merece ser respetada. Que el personaje que está viendo en la película pertenece al campo de la ficción, y una vez cierras la pestaña de tu ordenador, desaparece. Que la chica que está escribiendo este texto va a la compra y hace la comida, y limpia su casa, y queda con amigos. Que a veces lloro cuando veo una película romántica, y me emociono cuando estoy leyendo un libro. Que me gusta cerrar los ojos cuando estoy escuchando el “Live in Paris” de Supertramp, y me imagino que es 1969 y estoy tumbada en el césped de Woodstock. Que básicamente soy una persona, no un agujero donde meter la polla.
Y os estaréis preguntando, ¿A qué viene todo esto? Hace ya unos días colgué enInstagram una foto. con capturas de pantalla del acoso que recibo en las redes sociales e incluso mi email personal. Cada día, cientos (¡Cientos!) de personas me mandan textos agresivos, proposiciones sexuales y fotos indeseadas de sus pollas.


Bueno, esto es algo que todos más o menos os podíais imaginar ¿Verdad?
Mi sorpresa viene cuando descubro que una gran cantidad de los comentarios hacen referencia a que esto son “gajes del oficio”, cosas que lamentablemente tengo que aguantar por haber escogido este trabajo. Excusan a los agresores y me incitan a aguantar la situación.

Aquí es donde empiezan a saltarme las alarmas…¿gajes del oficio? ¿Realmente pensamos que es una consecuencia de mi trabajo el aguantar este tipo de actitudes? ¿Realmente pensamos que tengo que soportar esto?

Desde el momento en que normalizamos las agresiones, estamos perpetuando su existencia. Decir que “es normal que me acosen porque soy actriz porno” o que esto es “una consecuencia normal de mi trabajo” es terrorífico. Terrorífico, con todas sus letras.
Justificar situaciones de acoso hacia trabajadoras sexuales solo perpetúa el estigma hacia nuestra profesión y consolida los comportamientos machistas. Disculpando o excusando este tipo de actuaciones nos estamos convirtiendo en cómplices de ellas. Ni yo ni nadie se merece este trato, así que por favor ¡Reflexionad sobre ello!

La próxima vez que veáis este tipo de comentarios, luchad contra ellos. Haced que la persona se sienta avergonzada de cómo nos está tratando. Si calláis, o lo disculpáis estáis ayudando a que sigan existiendo.


NO quiero recibir fotos de vuestros genitales.
NO quiero que me mandéis mensajes con proposiciones sexuales.
NO quiero mensajes agresivos.
Quiero que si habláis conmigo u os dirigís a mi, sea desde el respeto. Tal y como hablaríais con una persona que acabáis de conocer.
Pero sobre todo, quiero que empecéis a tratarme como a una persona.

Fuente: http://www.amarnamiller.com/cosas-interesantes/merezco-ser-acosada-por-dedicarme-al-trabajo-sexual/